Los dinteles de la gloria
Liborio Méndez
Una tarde veraniega
Desde el Mirador de Casa de Piedra
Saboreando el café con quien quiera
Admirando la puesta del Sol
Atisbando fulgores postreros
Entre mechones de níveos algodones
Continentes de anhelados aguaceros
Con sus milagrosos dones
Oh, prístinos destellos de El Cielo
¡Transmutados en majestuosa flora
Y rampante bella vida silvestre!
Gracias a universales leyes naturales
Oh, sierra madre elefanta,
Reservorio de historia natural
Asiento biodiverso incomprendido
¿Patrimonio de la Humanidad?

